Pipas de Bambú

Estando en una zona de montes de Corrientes (Argentina) y al ir a descansar contra una planta de bambú o tacuara, me encontré con unos llamativos raigones, que son típicos en ellas, pero a los que nunca había mirado antes con detenimiento.
Estos raigones estaban muy secos, y arrancados de la planta posiblemente por el ganado, conocía las características de la madera, no así de las raíces, me parece recordar que los ingleses en la India hacían sus tacos y bolas de Polo de estas raíces, agrego por las dudas la siguiente dirección:
web.catie.ac.cr/guadua/propie.htm
Según esto se trata de una madera de una resistencia extraordinaria; lo que ignoraba era si se podía trabajar y si se quemaba, así que tomé varios raigones, puse uno en el fogón nocturno, y note que se quemaba pero lentamente, o sea es combustible pero no tanto. Ya en mi casa empecé a bosquejar la primera pipa en esa madera que fabricaría.

La madera es muy dura para trabajarla, no olvidemos que es un racimo de fibras, las fibras van todas en un sentido, y son ellas las que hacen mas dura su madera, como también más elástica, pero responde bien a la escofina, a la sierra y al papel de lija; le di algo de forma y la perforé (imperfectamente claro, mi taladro baila) luego perforé lo que sería la caña, y seguí trabajándola a escofina y lija nada más. El resultado: una pipa de regular tamaño (la habilidad manual nunca fue mi especialidad) pero fumable, la probé dudando si se quemaría, y para mi sorpresa la primera fumada me dejo el gusto un poco a “tacuara quemada” en la boca, pero en la segunda empezó a responder bien.

Las características:

Largo de la caña al borde hornillo 10 cm.
Alto 7,5 cm
Ancho 4,5 cm
Pared hornilla entre 1 y 0,75 cm
Alto caña 2 cm
Profundidad interior horno 5,5 cm
Pero …. aquí va la sorpresa 40 gramos, una pluma para su tamaño.



Hay otros tipos de tacuaras o bambúes, aquí encontré como común esta variedad, existe también el gigante, y algunos matizados con blanco, o la tacuara maciza (Colihue o Quila) del Sur, de estos no tengo idea sobre sus raíces.
Agrego las fotos y la sigo fumando a ver como evoluciona, pero por los actuales resultados, ya estoy empezando a bosquejar otra. (La actual boquilla es un préstamo de otra pipa).

Y salió el segundo modelo en la que dejé más paredes y

además parte del exterior de la tacuara; también liviana y

calienta muy poco, el gusto…. No la cargué con latakia

puro para no tener problemas.

Las manchas negras en las pipas es del nudo donde

seguramente se inserta la tacuara al nacer.



Y salió la tercera, dadas las durisimas críticas de mi esposa, traté de lograr un modelo más “clásico”; la tacuara o bambú también es diferente, en este caso usé una raíz de Bambú gigante o tacuarón, las raíces son mucho más grandes, pero también mas duras, las fibras se encuentran más a la vista y más cruzadas. En todos los casos, trabajé solo con sierra, escofina, taladro y papel de lija, esta ultima tacuara además presenta el problema de que las fibras forman “pelusa” ante la escofina; su resistencia al quemado por lo que probé con los trozos que me sobraron es superior a las otras, aguanta mucho más y llega a formar brasas. Cuando la fumé, me encontré con la sorpresa que formada la capa de carbón en el hornillo, su gusto se volvió neutro, se siente el tabaco y su sabor, su tamaño es mayor que las otras y tiene en la parte de abajo más material que dejé ex-profeso, así y todo su peso sigue siendo risible: 42 gramos; otra característica: es irrompible, se las puede tirar de donde sea, es tan tupida la fibra que solo les queda alguna marca. Vuelvo a repetir, tienen detalles, tener en cuenta que, creo que mis dedos trabajaron más en la madera que la escofina, no es mi especialidad y es el trabajo de un día por pipa. Va el trio y la ultima.-



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Emilio Sacchitella
Abril 2008

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