C. S. LEWIS, EL FILÓSOFO QUE FUE CAPAZ DE IMAGINAR… EL UNIVERSO DE NARNIA
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Nacido en Irlanda en 1898, ejerció la profesión de educador,
enseñando literatura medieval y renacentista. Se convirtió al cristianismo, luego de ser ateo durante muchos años, con mayor inclinación hacia la iglesia anglicana y así se transformó en uno de sus más formidables apologistas. "El problema del dolor", "Mero cristianismo", son algunos de los libros escritos por Lewis demostrando que la teología no es precisamente aburrida y que por el contrario, puede resultar sumamente amena. Por otro lado, alcanzó la celebridad en el campo de la ciencia-ficción por su trilogía "Más allá del planeta silencioso", "Perelandra" y "Esa fuerza maligna", en las cuales se dan las peripecias de la vida fantástica y al mismo tiempo se le pone un punto cristiano. |
| Es el creador de "Las Crónicas de Narnia", en la que se recrea un mundo fantástico en el que la armonía lleva de la mano a seres de diferentes razas y animales con la facultad de hablar y criaturas mitológicas. Escribió Las Crónicas de Narnia entre 1950 y 1956, inspirado en los niños huérfanos a causa de la Segunda Guerra Mundial que recibía en su casa. Pero, al mismo tiempo, tuvo su propia epifanía. Hasta ese momento, su vida personal había sido casi la de un recluso; pero con la muerte de Janie Moore, llegó providencialmente una mujer mayor que él, casada, judía conversa al cristianismo, llamada Joy Davidman. | ![]() |
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Fue un gran amigo de J.R.R. Tolkien (autor de El Señor de Los Anillos, entre otros) y compartían algo más que el uso de las siglas para acortar sus nombres. Entre las décadas de 1930 y de 1960, ambos fueron profesores en Oxford y parte de un grupo informal de escritores que se juntaban en aulas y pubs para leer y comentar sus obras, llamado los Inklings. No fueron los miembros fundadores, pero sí los más activos. Tolkien leyó allí partes de El Señor de los Anillos y C. S. Lewis de Las crónicas de Narnia. |
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El más popular de la serie es El león, la bruja y el
armario, el mismo que acaba de llevarse al cine. Aunque toma elementos de los mitos griegos, romanos y celtas,
además de cuentos de hadas ingleses e irlandeses, es claramente cristiano en trama: cuatro niños
descubren una tierra encantada del otro lado del ropero. Es Narnia, controlada por la Bruja Blanca, que ha castigado
al país con el Invierno Eterno. Los animales parlantes que viven allí esperan desesperadamente el
regreso de Aslan, el rey león, que restaurará su libertad. Y Aslan vuelve. Pero la Bruja conspira
y lo mata. Sin embargo, se produce el milagro: Aslan vuelve a la vida, y le devuelve la primavera a Narnia. Tolkien, amigo fiel pero crítico, detestaba Las crónicas de Narnia: aunque él mismo era un católico devoto, consideraba que la alegoría no debía mezclarse con la literatura, menos aún a la hora de crear mitos modernos. |
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EL LEÓN, LA BRUJA Y EL ARMARIO. "-Y ahora -dijo el Castor, empujando lejos su jarro de cerveza
ya vacío y acercando su taza de té-, si ustedes esperan sólo que yo encienda mi pipa, podremos
hablar de nuestros asuntos. |
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EL CABALLO Y EL MUCHACHO "Pero se animó cuando encendió el fuego y les
enseñó a asar los "pavenderes" frescos sobre las brasas. No es nada fácil tratar
de comer pescado caliente sin tenedores y con un solo cuchillo para cinco personas. Hubo varios dedos quemados
antes de terminar la comida, pero como eran ya cerca de las nueve y se habían levantado a las cinco, a nadie
le importó demasiado quemarse un poco. Después que todos bebieron un sorbo de agua en el pozo y comieron
un par de manzanas, el Enano fabricó una pipa del largo de su brazo, la llenó, la encendió
y, exhalando una enorme y fragante nube de humo, dijo: -Ahora. |
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LA SILLA DE PLATA "Al poco rato se les reunió el Renacuajo. A pesar de
sus expectativas de no pescar ninguna anguila, traía una docena o más, que ya había despellejado
y limpiado. Puso una olla grande al fuego, echó más leña y encendió su pipa. Los renacuajos
del pantano fuman un tipo de tabaco muy raro y muy pesado (algunos dicen que lo mezclan con barro) y los niños
advirtieron que el humo de la pipa de Barroquejón casi no subía por los aires. Goteaba de la cazoleta
de la pipa hasta el suelo y se arrastraba como una niebla. Era muy negro negro e hizo toser a Scrubb." |
LA ÚLTIMA BATALLA
"Pero cuando la comida estuvo lista, pensaron que había
valido la pena esperarla, y hubo repetición para todos. Una vez que hubieron comido hasta hartarse, los
tres humanos y el Enano fueron a sentarse en el umbral de la puerta, los de cuatro patas se echaron frente a ellos,
el Enano (con el permiso de Jill y de Tirian) encendió su pipa, y el Rey dijo: -Me parece, amigo Poggin,
que tú tienes más noticias sobre el enemigo que yo. Dinos todo lo que sepas. Y antes que nada, ¿qué
historia cuentan sobre mi fuga?"
"-Ahora se trata más bien, Señor, de saber si el Mono piensa -replicó el Enano-. El Mono
se ha puesto a beber, ¿entiendes? En mi opinión la conspiración la están manejando
principalmente Jengibre o Rishda, el capitán calormene. Y creo que fueron unas palabras que Jengibre propaló
entre los Enanos las principales culpables de la vil réplica que te dieron. Y te diré por qué.
Una de esas espantosas asambleas acababa de terminar antenoche y ya había andado un buen trecho de camino
a casa cuando me di cuenta de que había dejado olvidada mi pipa. Era una muy buena, una de mis viejas pipas
favoritas, así que volví a buscarla. Mas antes de llegar al lugar donde había estado sentado
(estaba negro como boca de lobo ahí), escuché una voz de gato que decía Miau y una voz de
calor que me decía "aquí..., habla despacio", y me quedé inmóvil como si
estuviera congelado."
"-¿Cómo, en el nombre del Gran Disparate, puedo ver lo que no existe? ¿Y cómo
puedo verte a ti más de lo que tú puedes verme a mí en esta negra tiniebla?
-Pero yo puedo verte a ti -dijo Lucy-. Te probaré que puedo. Tienes una pipa en la boca.
-Cualquiera que conoce el olor del tabaco puede decir eso -replicó Diggle."
Como en su día con El Señor de Los Anillos, ha sido placentero volver a reencontrar a estos viejos
amigos de lectura. Lástima que muchos no los hayan descubierto, como el caso anterior, hasta que han llegado
a la gran pantalla.
He disfrutado y nunca mejor dicho 'como un enano' cargando cualquiera de mis pipas hasta arriba de tabaco, reclinándome
en mi sillón y dejándome llevar por los verdes prados, las escarpadas montañas y lo densos
bosques para volver a sentir, como antaño, la sensación de que entraba en un Mundo maravilloso, que
llegaba a Narnia.
Buenos humos para todos,
Pedro Romero-Auyanet
-Canarias-