Roger Zelazny, inventor de Mundos fantásticos.
(Primera parte)

Roger Joseph Zelazny, nacido un 13 de mayo de 1937, fue un escritor estadounidense de novelas e historias cortas de fantasía y ciencia ficción. Ganó el premio Hugo seis veces, incluyendo los otorgados a las novelas El Señor de la Luz (1968) y ...And Call Me Conrad (1966), más tarde publicada como Tú, el Inmortal.
Roger nació en Cleveland, Ohio, hijo único de Josephine Sweet Zelazny y Joseph Frank Zelazny (Zelazny). Su padre había emigrado desde Polonia cuando era joven y conoció a la que sería su esposa, en Chicago. En la escuela superior, Roger Zelazny fue el editor del periódico del instituto y se unió al Creative Writing Club. Asiste a la universidad en el Western Reserve y posteriormente es aceptado en la Universidad de Columbia de Nueva York y se especializó en teatro jacobino e isabelino, graduándose con un Master en Artes en 1962.
Zelazny tenía el raro don de concebir y retratar mundos mágicos, y seres sobrenaturales. Sus cautivadoras descripciones de los entresijos los sucesos mágicos de sus mundos imaginados distinguieron sus obras de las de autores del género fantástico.
Trabajador incansable y prolífico que creaba un escenario completamente nuevo para cada libro. Obras muy conocidas, suyas, son Ámbar y La Isla de los Muertos, entre otras.
Aunque sus primeras obras obtuvieron mayores aplausos por parte de la crítica, Zelazny probablemente es más conocido por las novelas de. Estas novelas se dividen en dos series diferentes.


Los primeros cinco libros narran las aventuras del Príncipe Corwin de Ámbar y comprenden: La segunda serie, publicada varios años después, cuenta la historia del hijo de Corwin, Merlín, hechicero y experto en computadoras. Esta serie comprende:
1970 - Nine Princes in Amber
1972 - The Guns of Avalon
1975 - Sign of the Unicorn
1976 - The Hand of Oberon
1978 - The Courts of Chaos
* 1985 - Trumps of Doom
* 1986 - Blood of Amber
* 1987 - Sign of Chaos
* 1989 - Knight of Shadows
* 1991 - Prince of Chaos
Las novelas de Amber de Zelazny también inspiraron un juego de rol, único al emplear un sistema en el que no se usa ningún dado. El juego de rol Amber Diceless, publicado por Phage Press, también es uno de los que enfatizan la posibilidad de que los jugadores ignoren, cambien, malinterpreten o alteren de cualquier otra forma las reglas cuando lo deseen.
Otros libros importantes:
El Señor de los Sueños, Tú el Inmortal, El Señor de la Luz, Criaturas de Luz y Tinieblas, La Isla de los Muertos, El Callejón de la Muerte, El Amor es un Número Imaginario, etc
Muere el 14 de junio de 1995

"Más tarde, esa misma noche, Mike y yo cargamos las pipas en la cabina de Malvern. Los vientos rizaban las olas y un firme repiqueteo de lluvia y granizo sobre nuestras cabezas convertía la cubierta en un techo de hojalata."
"Bajé la vista y descubrí que mi mano temblaba. La levanté, y vi que nadie más se había dado cuenta.

Terminé la copa y vacié la pipa. Era tarde y no cantaba ningún pájaro."

"¿Se observa a sí mismo observarse a sí mismo hacer lo que sabe que es absurdo? Demasiado sofisticado. Simplemente hacía lo absurdo sin siquiera observar. Como volver corriendo a una casa en llamas en busca de su pipa favorita y de una lata de tabaco. ¿Diseña religiones? Vi gente rezar, pero no estaban diseñando nada. Estaban haciendo esfuerzos de último recurso para salvarse, después de haber agotado todo lo demás que sabían hacer. Reflejos."

"Él perdió uno o dos monstruos. Ella heredó un par. Muchos rayos esta noche. Qué estúpido. La cortesía es el ataúd de un alma engañada. ¿Por quién? Suena como un maldito neo-ejec... Pero te odio, Anderson, con tu vaso lleno de dientes y los nuevos ojos de ella... No puedo mantener encendida esta pipa, seguir chupando el tabaco. ¡Escupe de nuevo!" El Amor Es Un Número Imaginario. Roger Zelazny
"-Buenos días -dijo- Que tus travesías estén libres de tormentas y naufragios, y que los dioses te garanticen un puerto seguro y un buen mercado para tus cargas.
El otro asintió, se sentó sobre una canasta y se dedicó a llenar de tabaco una pequeña pipa de arcilla"
"-Nos encontramos con un crucero cerca de la isla de la Sal, y supimos por él que nos habíamos librado por seis días de las peores descargas del Cañón. En ese momento hizo arder las nubes y levantó grandes olas, hundiendo dos barcos, que el crucero supiera, y posiblemente un tercero. -El marino se reclinó, encendiendo su pipa-. De modo que, como digo, un marino siempre puede hallarle un buen uso a las bendiciones."

"-Cuidado con los sabuesos del infierno -dijo el capitán-. Hay perros y perros .., y hay perros. De tres clases distintas, y en este puerto mantenlas todas alejadas de tu presencia. -Volvió a examinar a su interlocutor- Tus manos -dijo, haciendo un gesto con su pipa- han llevado recientemente muchos anillos.
Aún está su marca."
"Sam hizo lo indicado, y cuando miró de nuevo, Brahma estaba sentado en un alto trono tallado en mármol rojo, con un parasol a juego abierto encima.
-Eso parece más bien incómodo -observó.
-El almohadón es de gomaespuma -respondió el dios, sonriendo- Puedes fumar, si quieres.
-Gracias -Sam extrajo su pipa de la bolsa de su cinturón, la cargó cuidadosamente y la encendió.
-¿Qué has estado haciendo todo este tiempo, desde que abandonaste el lugar de descanso del Cielo? -preguntó el dios."

"-No, mi Señor. No hice más que bromear contigo del mismo modo que lo haría un hombre discutiendo con otro sobre tales asuntos.
Lamento que lo interpretaras mal. Estoy convencido de que tienes un harén que yo envidiaría, y al que indudablemente intentaré deslizarme alguna noche. Si maldices siempre a aquellos que te sorprenden, entonces adelante con tu maldición -Dio una chupada a su pipa y envolvió en humo su sonrisa."

"-Por supuesto, Señor Brahma -asintió Sam, y alzó su pipa. Luego empujó la estantería y buscó al sacerdote en la sala de fuera. Varios pensamientos cruzaron por su cabeza, pero esta vez prefino no expresarlos."

"El príncipe llenó su pipa y la prendió. Sus hombres permanecían sentados en sus sillas como estatuas, las lanzas preparadas. El sudor era muy evidente en los rostros de los soldados de a pie que formaban la primera fila de las escaleras."

"El príncipe golpeó su pipa vacía contra el tacón de su bota, rascó la cazoleta con la punta de su daga, volvió a guardarla en su bolsa. Luego se sentó muy erguido sobre la yegua blanca y sujetó el cuerno con su mano izquierda. Sus ojos se cruzaron con los del Maestro"

"Yama metió la espada en su faja y extrajo una pipa, que había comprado en la posada aquel mismo día. Llenó su cazoleta de tabaco, la encendió y fumó."

"Yama dio una chupada a su pipa. El humo se enroscó en torno a su cabeza y se perdió uniéndose a la neblina, que empezaba a espesarse ahora junto al suelo.
-Sé que estamos solos aquí, y que tú estás desarmado -dijo Yama.
-Estamos solos aquí. Mi equipaje está oculto más allá del camino.
-¿Tu equipaje?
-Ya he terminado aquí. Has supuesto correctamente. He iniciado lo que me había propuesto iniciar. Cuando hayamos terminado nuestra conversación, me iré."
"-Nos encontramos con un crucero cerca de la isla de la Sal, y supimos por él que nos habíamos librado por seis días de las peores descargas del Cañón. En ese momento hizo arder las nubes y levantó grandes olas, hundiendo dos barcos, que el crucero supiera, y posiblemente un tercero. -El marino se reclinó, encendiendo su pipa-. De modo que, como digo, un marino siempre puede hallarle un buen uso a las bendiciones."
El Señor de la Luz. Roger Zelazny

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